En su décima tercera semana de conflicto, siguen las medidas de lucha de los/as docentes y estatales chubutenses.

Luego de la frustrada mesa negociación convocada por el gobierno, hace dos semanas, los/as trabajadores/as de la educación agremiados en ATECH resolvieron dar continuidad a las medidas de fuerza. Esta es acompañada por la Mesa de Unidad Sindical (integrada por los gremios docentes de la provincia) y la CTA de los Trabajadores/as de Chubut que, en los hechos, se trata de un paro por tiempo indeterminado hasta tanto no se cumpla con la paritaria y se regularicen los pagos en tiempo y forma.

El gobernador Mariano Arcioni, a través del Ministro de Educación Paulo Cassutti, presentó una propuesta que poco se acercaba al pliego de reivindicaciones firmado en paritaria a comienzo de año. No resuelve los pagos escalonados, el atraso en el pago de partidas y de los aumentos comprometidos, ni los problemas de infraestructura, transporte y mantenimiento que requiere el sistema educativo para volver a funcionar. A lo que se le suma la falta de medicamentos y las dificultades para el funcionamiento mínimo del sistema de salud público.

En conferencia de prensa, Arcioni salió a descalificar públicamente la lucha delos/as compañeros/as para enfrentarlos a la comunidad. En simultáneo, continúa con el método coercitivo para desmovilizar: descuentos y desalojo de cortes de rutas. Lejos de reconocer su responsabilidad dilata la llegada de una solución definitiva a los reclamos de la población chubutense con la expectativa puesta en la asunción de Alberto Fernández como presidente de la nación. Incluso, la intermediación de sectores del massismo no destrabó la situación.

La semana pasada, el gobernador realizó un pedido de conciliación obligatoria a través del Ministerio de Trabajo, buscando que los/as docentes vuelvan a las aulas. En los hechos, implicaba la negación del problema del no pago de salarios, del no cumplimiento de acuerdos paritarios y no garantizar las condiciones de seguridad en las escuelas, así como el normal funcionamiento de las obras sociales. En definitiva, que todo vuelva al principio sin ninguna mínima respuesta, lo que llevó al rechazo de la misma por los gremios.

Sin embargo, el pueblo de Chubut no sede en sus reclamos. A pesar del desgaste propio del paso del tiempo sin respuestas, la presión social y la paulatina incorporación de auxiliares de servicios a las escuelas, docentes junto a familiares y estudiantes autoconvocadxs impulsan movilizaciones, ollas populares, mantienen ocupaciones en las escuelas como en Puerto Madryn, Trelew y Lago Pueblo, sumado a acampes frente a los ministerios de educación y salud en Rawson y cortes en las rutas 3 y 26 realizados el miércoles 9 de octubre en la zona sur de Comodoro Rivadavia. Un sector de ATECh con el apoyo de docentes universitarios nucleados en CONADU Histórica regresó a la ruta para manifestarse, exigir una solución inmediata y demostrando una vez más que la fortaleza se encuentra en la coordinación entre diversos sectores de la provincia junto a la comunidad.

El 17 de octubre habrá una mesa de diálogo donde se espera que el gobierno de Mariano Arcioni ofrezca algún tipo de respuesta. De esta reunión dependerá como evoluciona el conflicto.

Sin dudas, la lucha de Chubut es un hito clave. Por su radicalidad, por su amplitud y porque, con los Estados provinciales fundidos y endeudados, no es imposible que su ejemplo se repita.

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