Este miércoles 3 de Julio se inició un plan de lucha por trabajo digno que manifiesta la unión de organizaciones sociales (trabajadores/as precarizadas y desocupados/as) como el FOL, FPDS, CTEP, CCC y Polo Obrero, y sindicatos de tradición clasista como el Sindicato Ceramista de Neuquén a cargo de las gestiones obreras de Fa.Sin.Pat (ex Zanon), Cerámica Neuquén y Steffani.

Las condiciones de vida de miles de familias en la provincia de Neuquén demuestran la decidía de un Estado preocupado por garantizar la rentabilidad de las empresas del sector de hidrocarburos pero que mantiene a los sectores populares sin los servicios básicos necesarios. La provincia de Neuquén se encuentra dentro de las principales productoras de gas y petróleo del país sin embargo existe más de 12.000 familias en la capital sin acceso a la red de gas.

Párrafo aparte merece la asfixia económica que están recibiendo las Gestiones Obreras, llegando al punto límite de amenazar con cortar el suministro de gas. Lo que implicaría el cierre y la pérdida de los más de 400 puestos de trabajo. La defensa de las fabricas recuperadas en un marco de unidad de acción, se convierte en un objetivo político como ejemplo de lucha como salida frente al abandono de los empresarios. También retoma una tradición de lucha muy importante de nuestro país y de Neuquén en particular, la unidad de trabajadores/as ocupadas y desocupadas.

El pedido que aglutina a los sectores es el pedido de apertura de obra pública donde las organizaciones sociales solicitan puestos de trabajo genuino, mientras que las fabricas recuperadas están en condiciones de aportar ladrillos y cerámicos.

La situación social de la provincia se agrava si tenemos en cuenta la migración que se está produciendo hacia la región debido a las promesas de trabajo que se difunden desde las esferas oficiales. Esto solo colabora con la presión social que genera la desesperación de conseguir un trabajo, la ampliación de las tomas de tierras para vivir de manera muy precaria. Parar terminar de consolidar un modelo de precarización laboral a partir de convalidar la modificación del convenio colectivo de trabajo para el sector petrolero como punta de lanza de una reforma integral más general.

El debate político planteado en el corazón de Vaca Muerta esta en reafirmar de la oposición a una modelo productivo que se fundamenta en la exclusión social de una porción cada vez mayor de sociedad, donde la diferencia de ingresos es cada vez más grande. De la mano de una dirigencia política y empresarios locales como intermediaria de los negocios majestuosos de capitales transnacionales. Las consecuencias ambientales de este modelo son enormes, pasivos ambientales, despojos territoriales a comunidades mapuce. Se repiten por miles los incidentes de contaminación que se producen por año sin ningún tipo de control por parte del Estado.

Según datos conocidos en los últimos días los subsidios otorgados a las empresas transnacionales del rubro petrolero crecieron exponencialmente, con la venia del FMI, en contraposición a los rubros que involucran a la mayoría de la clase trabajadora como educación, salud, vivienda y tarifas de servicios esenciales.

Esta jornada de lucha se plantea con una continuidad en la disputa con el gobierno provincial sobre reivindicaciones que el MPN maneja a discreción históricamente para sostener su entramado político clientelar. La pelea popular por trabajo digno, con incorporación de las organizaciones populares pone en evidencia los hilos del poder en Vaca Muerta.

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